Un Destete respetuoso



El destete comienza poco a poco cuando vamos sustituyendo la leche materna por otros alimentos como fórmula, papillas, frutas, legumbres, etc.; comenzando así, la alimentación complementaria.

Este proceso culminará cuando ya no haya ninguna toma de leche materna.

Sabemos que el destete no es fácil, no hay edad/tiempo establecido para hacerlo, cada díada sabe cuándo será el mejor momento, por lo que el apresurarse o exigirse más de la cuenta, solo puede provocarte mayor ansiedad y dificultades en lograr el objetivo. Tarde o temprano, todo niño o niña en el mundo es destetado.

Un destete respetuoso considera las necesidad de la díada, por lo que va más allá de la alimentación, se considera un cambios y repercusión emocional para ambos, donde se mezcla la frustración, abandono, rechazo, tristeza, entre otros. Hay que considerar que este acto de comunión entre tú y tu hijo(a), puede verse quebrantado si uno de los dos ya no está cómodo y decide abandonar.

Por otro lado, va más allá del No Ofrecer, No Negar. Si está decidido, debe ser gradual y paulatino pero permitiéndote ser flexible a la vez, en caso de que debas retroceder producto de alguna necesidad tu hijo(a), como por ejemplo, que se enferme durante el proceso y esté más demandante.

Si se ha decido destetar, idealmente comenzarlo en un momento adecuado, es decir, que no esté ocurriendo otro hecho o viviendo un momento que pueda ser estresante para tu hijo(a) y que incida en su bienestar psicoemocional. Es decir, que no sea en vacaciones, enseguida luego de un cambio de hogar, al momento de entrar a la sala cuna o jardín, con la llegada del hermano(a), etc.

Generalmente las tomas de leche más difíciles de abandonar son las nocturnas, donde pareciera que las niñas y niños toman muchas veces durante la noche para conciliar el sueño y no logramos descansar. Se cree que destetado en la noche se logrará dormir mejor pero debemos recordar que el sueño infantil es madurativo, por lo cuál si toma leche materna o fórmula, los despertares pueden ser similares. En estos casos podemos aplicar el programa "padre" o un adulto cercano que se involucre, que se encargue de hacerlo(a) dormir y de contenerle si se despierta. El porteo ergonómico podría ser una herramienta muy útil sin la necesidad de que se duerma al pecho. Además, verbalizar el cansancio de ambos, cantarle, mecerle o acariciarle, pueden incorporarse también como parte de la rutina, que le permita relajarse y dormirse sin el pecho.


Como aspecto relevante a considerar es NUNCA dejar llorar prolongadamente a tu niño(a). Si te necesita conténlo(a), abrázale, dile lo mucho que le amas y sé flexible. Que este proceso no sea un sacrificio en el bienestar de tu salud mental ni la de tu hijo(a). Recuerda que eres la mejor madre para él/ella y si necesitas ayuda, no dudes en pedirla entre tu familia, amigos o algún grupo de apoyo a la lactancia materna (GALMs).

Disfruta esta nueva etapa de vinculación con tu hijo(a) más allá de la teta.


Ps. Valeria Romero.

Psicóloga perinatal

Centro SerMujer


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